viernes, 21 de agosto de 2015

Isla de Perejil

El incidente de la isla de Perejil fue un conflicto armado que involucró a España y Marruecos, el primero librado en el siglo xxi,1 desarrollado entre el 11 y el 20 de julio de 2002. El casus belli fue la ocupación militar de la isla de Perejil por una dotación de presa de la Marina Real de Marruecos. Tras un cruce de declaraciones entre ambos países, las tropas españolas desalojaron finalmente a los infantes de Marina marroquíes que habían relevado a los marinos.




La ocupación de la isla Perejil vino precedida de una escalada de la tensión diplomática entre España y Marruecos desde la llegada al trono del rey Mohammed VI (julio de 1999), que supuso la retirada de su embajador en España en octubre del año 2001, un gesto diplomático nada amistoso.

Las razones de la ocupación de la isla no han sido comunicadas oficialmente por las autoridades de Marruecos, pero los gendarmes involucrados afirmaron formar parte de una operación antidroga. A pesar de ello, ciertos sucesos pudieron estar detrás de las acciones marroquíes:1

La reclamación marroquí de los territorios españoles en África.2


El apoyo del gobierno español al censo de saharauis realizado por la MINURSO y al plan para solucionar el contencioso del Sáhara Occidental, lo que el nuevo rey consideró como la "traición de Aznar".
Los acuerdos pesqueros y su cancelación. Marruecos solicitaba prácticamente la misma remuneración económica por faenar en sus aguas (90 millones de euros al mes); pero reduciendo el 80% de buques y cambiando la forma de contratación de estos buques.


Se trató de solucionar las relaciones por vía diplomática: primero, Marruecos envió a dos ministros tras la declaración de Aznar, según la cual la cancelación de los acuerdos pesqueros "traería consecuencias"; y también por parte española, entre las que destacan la visita del entonces líder de la oposición José Luis Rodríguez Zapatero.


Cañones del Sil



El Cañón del Sil (en gallego: Canón do Sil) es una garganta excavada por el río Sil, en Galicia, cerca de la unión de éste con el río Miño, en la zona de la Ribeira Sacra.1 Esta área natural incluye los municipios de Nogueira de Ramuín, Pantón, Parada de Sil y Sober, con una superficie de 5961,49 hectáreas.



El cañón, que está catalogado como LIC,2 se puede recorrer en catamarán,3 desde el cual se pueden apreciar espectaculares reflejos del paisaje en el agua y también sus desniveles, de más de 500 metros en algunos puntos, y con pendientes de más de 50 grados, a veces casi verticales. En las paredes que formen los cañones encontramos viñas de la Denominación de Origen Ribeira Sacra que llegan hasta el agua.




Está cortado por varios embalses, que abastecen de agua y electricidad a buena parte de la población gallega y alrededores.

jueves, 20 de agosto de 2015

Martes 18 Dia de los Caneiros

A romaría dos Caneiros celebrase na vila coruñesa de Betanzos todos os meses de agosto, como parte do programa das festas de San Roque. Os días 18 e 25 de agosto, os betanceiros diríxense ao coñecido "Campo dos Caneiros" de forma moi diversa para pasar un día de festa.


Existen noticias da celebración desta festa na prensa diaria do século XIX, como na Revista Gallega da Coruña, dirixida por Galo Salinas.

Nas súas orixes, os betanceiros, despois dos tres días "grandes" das festas de San Roque, e despois ter elevado o globo de papel máis grande do mundo; acudían en barco a un campo situado nas marxes do río Mandeo para pasar unha tarde de merenda ao son das gaitas. Por tanto, podemos comprobar que nesta romaría non hai a máis mínima pegada de tipo relixioso (é unha festa absolutamente pagá).

Hoxe en día, a festa converteuse nunha troula sen fin á que acoden xentes de toda a comarca, e da Galiza en xeral, para desfrutar da música, do baile e, sobre todo, do viño.

Como xa se comentou, para desprazarse ao campo dos Caneiros utilízanse diversos medios: camiñando, no automóbil ou nas tradicionais barcas engalanadas para a ocasión.

Durante toda a tarde, e mentres a marea o permite, pódese vivir unha festa totalmente singular que remata, como non podía ser doutra maneira, cun espectáculo pirotécnico.

Globo 2015



Esta celebración tiene su punto más importante el día 16 de Agosto, cuando un promedio de 50.000 personas se reune para presenciar la suelta del Globo de San Roque, un aerostato de 25 metros de altura (el más grande del mundo según el libro Guinness) construído de forma artesanal totalmente en papel, inflado con el aire proveniente de la quema de paja y decorado en cada oportunidad con alegorías a los acontecimientos políticos, deportivos y/o sociales que han tenido lugar durante el año, tradición que se viene llevando a cabo desde 1875 y que sólo ha sido suspendida en 4 ocasiones.

martes, 11 de agosto de 2015

La princesa y el enano. Oscar Wilde

Había una vez una princesa que vivía en un palacio muy grande. El día que cumplía trece años le hicieron una fiesta muy grande con trapecistas, magos, payasos…Pero la princesa se aburría. Entonces apareció un enano muy feo que daba brincos y hacia piruetas en el aire.

 – Sigue saltando, por favor.- Pidió la princesa.
Pero el enano ya no podía más. La princesa se puso triste y se fue a sus aposentos. Al rato el enano se fue a buscarle, convencido de que ella se iría con el a vivir al bosque.

 – Ella no es feliz aquí, – pensaba el enano- yo la cuidaré y la haré reír siempre.
El enano recorrió el palacio en busca de la princesa, pero al llegar a uno de los salones vió algo horrible. Ante el había un monstruo con los ojos torcidos y sanguinolentos y las manos peludas. El enano quiso morirse cuando se dio cuenta de que era el reflejado en el espejo. En ese momento entró la princesa.

 – Ahh, estás ahí, ¡qué bien! Baila otra vez para mi. – Dijo la princesa

 Pero el enano estaba tirado en el suelo y no se movía. El médico de la corte se acerco a él y le tomó el pulso y dijo:
 – Me temo que ya no bailará más para vos, princesa.
 – ¿ Por qué? – Preguntó la princesa
 – Porque se le ha roto el corazón.

Entonces la princesa contestó:
 – De ahora en adelante que todos los que venga a palacio no tengan corazón.

lunes, 10 de agosto de 2015

Luis Candelas" El enemigo público número uno" de Madrid del siglo XIX

MARTA R. DOMINGO @ABC_MADRID  / MADRID
Día 26/09/2014 - 10.53h

El ladrón más temido de la capital nacido en Lavapiés fue condenado al garrote vil a los 31 años por 40 atracos. «¡Adiós Patria mía, sé feliz!», fueron sus últimas palabras.

ARCHIVO ABC

Los vecinos de Ciudad Lineal excavan en 1927 la cueva donde se escondía el bandido.

Una gélida mañana del 6 de noviembre de 1837 cientos de madrileños se congregaron en la plaza de la Cebada para presenciar cómo el garrote vil terminaba de forma lenta y cruel con la vida de Luis Candelas (1806-1837), el bandido madrileño más famosos de la época. «He sido pecador como hombre, pero nunca se mancharon mis manos con sangre de mis semejantes. Adiós patria mía. Sé feliz». Estas fueron sus últimas palabras. 

El delincuente más buscado del siglo XIX había sido condenado a la pena capital –se aplicaba a los criminales más odiados– por cometer 40 robos.

Luis Candelas no fue un delincuente común. Lo suyo fueron asaltos preparados de forma meticulosa. Era un hombre astuto. Sabía salir airoso de los enredos en los que se inmiscuía. Para él, los barrotes de la prisión tampoco eran un obstáculo. En su historial se registraron seis fugas carcelarias, que lFue un ladrón atípico, ya que fue capaz de compaginar la delincuencia con un puesto al frente de la sección del Resguardo de tabacos en Madrid. Este puesto como funcionario del Estado lo logró estudiando por su cuenta porque fue expulsado del colegio San Isidro, cerca de Lavapiés, donde vivía. Solo duró dos años en esta escuela: le echaron por devolver una bofetada a un jesuita.

viernes, 7 de agosto de 2015

EL DISCÍPULO: CUENTO DE OSCAR WILDE SOBRE EL MITO DE NARCISO



El discípulo

Cuando murió Narciso, el remanso de su placer se trocó de una copa de aguas dulces en una copa de lágrimas saladas, y llegaron llorando a través de los bosques las ninfas de las montañas, las oréades, para consolar al remanso con su canto.

Y cuando vieron que el remanso se había trocado de una copa de aguas dulces en una copa de lágrimas saladas, soltaron las verdes trenzas de sus cabellos y gritando al remanso le dijeron:

- No nos sorprende que hagas un duelo tal por Narciso, tan hermoso como era.
- ¿Era hermoso Narciso? -dijo el remanso.
- ¿Quién había de saberlo mejor que tú? -respondieron las ninfas-. A nosotras siempre nos desdeñaba, pero a ti te cortejaba, y solía recostarse en tus orillas e inclinarse a mirarte, y en el espejo de tus aguas reflejaba gustoso su belleza.

Y el remanso respondió:

- Pero yo amaba a Narciso porque, cuando recostado en mis orillas se inclinaba a mirarme, en el espejo de sus ojos veía mi propia belleza reflejada.

Oscar Wilde, Poemas en prosa